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La exposición "Equidad en salud" recorre Asturias

La exposición "Equidad en salud" se compone de diez paneles ilustrados en los que se abordan diversas temáticas que influyen en el binomio salud-desarrollo; acceso al agua potable, cambio climático, soberanía alimentaria, urbanización, enfermedades crónicas, género, nuevas tecnologías, globalización y sistemas sanitarios.  Gracias al apoyo de la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo, la exposición recorre diversos espacios expositivos y centros educativos en Asturias que incluyen el CMI El Coto, la Casa de Encuentro de la Mujer de Pola de Lena, y los IES Emilio Alarcos (Gijón), Alfonso II (Oviedo), El Batán, y Bernaldo de Quirós (Mieres).

El derecho a la salud está reconocido como uno de los derechos humanos fundamentales de las personas. La existencia de desigualdades en salud que son innecesarias y evitables vulnera claramente estos derechos y es causa de sufrimiento para muchos millones de personas. Pero en muchas ocasiones la misma invisibilidad del problema es la causa fundamental de su persistencia. Los mecanismos que generan las desigualdades en el desarrollo de las distintas sociedades suelen ser los mismos que causan la existencia de desigualdades en salud; además, ambos se refuerzan mutuamente dando lugar a un “círculo vicioso” de enfermedad y pobreza. Cuando nos acercamos al 25 de noviembre, Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra las mujeres, no podemos dejar de referirnos a factores sociales y culturales que afectan sistemáticamente a la salud de una mitad del planeta. La sociedad, por el hecho de haber nacido varón o mujer, atribuye a las personas creencias, actitudes, conductas, responsabilidades y valores diferentes. A estas atribuciones sociales y culturales es a lo que se le llama “género”. Casi siempre, a las mujeres se les han asignado las actividades relacionadas con la crianza de los hijos/as y el cuidado del hogar, etc., y a los varones las relacionadas con su
mantenimiento y el sustento económico. El papel que desempeñan las mujeres suele ser muy poco valorado (es “invisible”), mientras que al de los hombres se le asocia el poder y el prestigio. Los roles de género tienen consecuencias en la salud tanto de los hombres como de las mujeres pero, generalmente, la salud de las mujeres es la más afectada: más de 500.000 mujeres en el mundo mueren cada año durante el embarazo o el parto porque:
• no pueden decidir cuándo y con quién tener hijos/as,
• tienen anemia o malnutrición o
• les limitan el acceso a los cuidados médicos necesarios.
Otra consecuencia muy grave de las diferencias de género son las múltiples formas de violencia contra la mujer: doméstica, mutilación genital femenina, matrimonio de niñas, abuso de menores, violaciones durante las guerras, etc., que causan innumerables casos de muerte y discapacidad de por vida entre las mujeres.