Salud para sostener la vida, educación para transformarla: el binomio que mueve el futuro de las mujeres en Koulikoro
Miércoles,30 septiembre 2026Aprender a leer, entender la propia salud y organizarse en comunidad son las herramientas con las que las mujeres de Koulikoro están tomando el control de sus vidas. Tras un año de trabajo en Koulikoro, Malí, el proyecto llega a su fin, pero la verdadera transformación acaba de empezar.
Llegar al final de un proyecto en cooperación internacional siempre te deja un sabor agridulce. Por un lado, miras atrás y sientes orgullo de saber que las cosas se han hecho bien; por otro, sabes que la realidad no se detiene con el final de un proyecto. La octava fase de nuestro trabajo en la región de Koulikoro, en Malí, acaba de cerrar formalmente. Han sido 110.500 euros financiados por la Agencia Asturiana de Cooperación, con el apoyo indispensable de la Facultad Padre Ossorio, volcados de lleno sobre el terreno. Pero lo más importante es el impacto real.
Entrar al Centro Sociocultural Madre María Bernarda, donde se han desarrollado programas de alfabetización en lengua bambara para 100 mujeres, facilitando el aprendizaje de lectura, escritura y cálculo básico, tiene un valor emocional alto. Para quien nunca ha tenido un lápiz en la mano, aprender a leer, a escribir o a hacer cuentas básicas no es un mero logro académico: es recuperar la dignidad e impedir que nadie te vuelva a engañar en el mercado. Además, 40 mujeres continuaron su formación en francés y contabilidad, fortaleciendo sus capacidades de comunicación y gestión económica. Paralelamente, otro grupo de 100 mujeres participaron en cursos de costura, bordado y ganchillo, adquiriendo competencias técnicas que favorecen su autonomía económica y personal.
Otro centro que se sumó al proyecto educativo de las mujeres fue el Centro Multifuncional Ana Coulibaly, que impulsó la formación humana mediante talleres de vida asociativa y cooperativismo, en los que participaron 250 mujeres procedentes de distintas comunidades. Ver a una mujer dar un paso al frente en una asamblea comunitaria, con la voz firme y argumentando, vale más que cualquier título universitario. En definitiva, estas actividades promovieron el liderazgo femenino, el trabajo colectivo y la participación en la vida comunitaria.
En materia de salud, el Centro de Salud Santa Clara desarrolló formaciones en salud sexual y reproductiva dirigidas a 300 personas (mujeres, hombres y jóvenes), así como acciones de sensibilización sobre los riesgos de la Mutilación Genital Femenina (MGF) que alcanzaron a 400 participantes. Hablar abiertamente con un grupo tan numeroso de jóvenes, hombres y mujeres sobre salud sexual y reproductiva, y sentarnos a abordar de frente los riesgos de la MGF, exige sensibilidad y respeto mutuo. No se trata de imponer, sino de comprender y convencer. También se impartieron talleres de prevención de diabetes, hipertensión e hipotensión para 100 mujeres, acompañados de pruebas de detección y orientación sanitaria.
A esto se le suma una realidad cotidiana que suele quedar silenciada en el ámbito rural: las enfermedades crónicas. Este año diagnosticamos, acompañamos y tratamos de forma directa a 50 mujeres con diabetes e hipertensión e hipotensión, garantizando controles médicos, tratamiento y educación para la adopción de hábitos de vida saludables.
El proyecto en su totalida ha contribuido, contribuye y contribuirá de forma integral a mejorar la salud, la formación y el desarrollo de la comunidad.